Cómo evitar las agujetas

El dolor en las articulaciones puede ser causado por varias condiciones médicas, como la artritis, la gota o una infección. Pero, de acuerdo a Rush University Medical Center, las articulaciones pueden también volverse rígidas tras el esfuerzo excesivo o el uso excesivo.

Cómo evitar las agujetas

Para continuar el ejercicio sin dolor, puedes tomar medidas para prevenir o remediar las agujetas o rigidez muscular. Un poco de malestar después de hacer ejercicio es normal debido a la fatiga muscular o por haber llevado a tu cuerpo al límite. Unas articulaciones dolorosas e hinchadas nunca deberían considerarse como una forma aceptable de las molestias causadas por el ejercicio.

El ejercicio y el dolor de las articulaciones

Algunas formas de ejercicio causan más estrés que otras en el cartílago que amortigua los extremos de los huesos. Este cartílago es importante porque permite que los huesos se muevan suavemente uno contra el otro en lugar de rozarse continuamente entre sí. Aunque es normal que el cartílago y las articulaciones soporten un poco de desgaste durante el proceso de envejecimiento, el ejercicio de alto impacto puede acelerar el desgaste, lo que lleva a la rigidez de las articulaciones y al dolor, lo que conocemos como agujetas. Trotar, correr y los ejercicios aeróbicos que implican saltos, son tipos de ejercicio de alto impacto. El dolor en las articulaciones puede también ocurrir si tienes sobrepeso o no estás en tan buena condición física como piensas y te has pasado con el entrenamiento.

Prevención de las agujetas en el Pre y Post-Entrenamiento

Comenzar un entrenamiento sin calentar es una mala práctica, ya que puede resultar en lesiones evitables. Es importante pasar de cinco a 10 minutos andando antes de hacer ejercicio para asegurarte de que tus músculos están calientes y las articulaciones están flojas. Los ejercicios que implican el estiramiento y la promoción de la salud de las articulaciones, como el yoga o el tai chi, pueden ayudar a prevenir la rigidez articular, manteniendo su rango de movimiento. Termina siempre tus entrenamientos con una sesión de estiramientos suaves; de cinco a 10 minutos de yoga o tai chi pueden ayudar a prevenir las agujetas.

Formas alternativas de ejercicio

Si el tipo de ejercicio que haces regularmente te provoca rigidez en las articulaciones o agujetas, puedes evitar que esto ocurra con una alternancia de los tipos de ejercicios que haces. Puedes cambiar tu entrenamiento trotando o las sesiones de caminar a paso ligero por aeróbicos en el agua o la natación. Cuando haces ejercicio en el agua, tu cuerpo pesa menos por la flotación, lo que alivia el estrés en tus articulaciones. También puedes probar una bicicleta reclinada para aliviar la presión en la espalda baja y las áreas pélvicas. Un médico o terapeuta físico puede ayudarte a formar un plan de ejercicios eficaz que evite daños y rigidez en las articulaciones.

Fortalecer los músculos de soporte de las articulaciones

De acuerdo con la Escuela de Medicina de Harvard, el fortalecimiento de los músculos que rodean a una articulación en particular puede ayudar a proporcionar un apoyo eficaz que evitar la rigidez y las lesiones. Cuando los músculos son más fuertes, asumen algunas de las responsabilidades de las articulaciones. La Arthritis Foundation considera que los músculos más fuertes también previenen el estrés sobre las articulaciones, actuando como amortiguadores. Haz tus ejercicios de fortalecimiento cada dos días después de una sesión de calentamiento.